Biosfera

Las implicaciones de perder biodiversidad

La biodiversidad y medio ambiente están íntimamente relacionados. La biodiversidad se entiende como el conjunto de seres vivos y vegetaciones que conviven en un espacio determinado. Esta juega un factor fundamental en el Planeta, además de proporcionar una gran cantidad de beneficios a la especie humana, también es importante para mantener la cantidad alimentaria, el cuidado de la energía, el acceso al agua, así como la garantía de poder extraer materias primas. El problema radica en la huella humana y cómo ésta altera los ecosistemas cada vez que entra en ellos. 

Una de las principales consecuencias de la explotación de ecosistemas es la pérdida de biodiversidad, que afecta sin lugar a dudas a los que tienen menos facilidad para acceder a recursos esenciales, pero que ayudan a internacionalizar la explotación de la naturaleza e internacionalizan la fuente de recursos. El problema principal de las pérdidas de especies es la capacidad lenta y complicada que tienen para reorganizarse aquellas poblaciones más vulnerables.

El aumento continuo de la producción alimentaria está convirtiendo muchos ecosistemas en terrenos agrícolas, provocando de esta manera una gran pérdida de la biodiversidad. Esta pérdida es más visible en especies exóticas u otras especies endémicas que viven en zonas de gran vegetación como la Amazonía. El proceso de destrucción está siendo mucho más rápido y acelerado, no hay ninguna etapa comparable en la historia de la humanidad. 

En los últimos años se ha podido observar grandes cambios en ecosistemas. Por ejemplo, con la tala y transformación de bosques para uso agrícola. Los bosques al final se consolidan como una fuente también importante de oxígeno y el sustento de muchas especies. La sobrepesca también está provocando daños muy graves a los ecosistemas marinos: la pesca por arrastre, sin duda, ha dañado muchos ecosistemas marinos, puesto que arrasan con todo lo que hay su paso y contaminan el medio.

Sin duda, la actividad humana está siendo un arma letal para una gran cantidad de ecosistemas y especies amenazadas. En general, la destrucción viene dada por: la sobreexplotación de recursos naturales, la contaminación a través de fertilizantes, el exceso de uso de agua y la falta de regeneración del suelo.

Cómo repercute el cambio climático en la pérdida de la biodiversidad 

La contaminación y la huella humana está generando e intensificando un cambio climático importante que va a repercutir directamente en la diversidad biológica. Los efectos negativos del cambio climático serán: grandes sequías, extinción de numerosas especies, inundaciones, epidemias y reducción de poblaciones humanas. 

Las múltiples amenazas podrían tener efectos drásticos e inesperados sobre la biodiversidad, ya que la exposición a una amenaza con frecuencia hace que una especie sea más vulnerable a otras amenazas. Los factores que contribuyen a la extinción pueden ser de ámbito tanto local como mundial y tener efectos inmediatos o a largo plazo. Por ejemplo, la extinción a causa de la pérdida de hábitat puede ser rápida para algunas especies y durar cientos de años para otras.

Cuáles son las consecuencias a largo plazo de la biodiversidad 

El ritmo de producción para mantener a toda la población deteriorara a una gran velocidad un gran número de ecosistemas en todo el planeta: la agricultura a gran escala y a un ritmo tan rápido, el crecimiento de las ciudades, así como la explotación de materias primas. 

Los riesgos para la salud son cada vez mayores. La calidad del aire es mucho menor, la naturaleza está siendo destruida a una gran velocidad consiguiendo que el equilibrio entre explotación y bienestar del planeta no sea posible. La pérdida de biodiversidad a este ritmo está suponiendo un difícil reto para el ser humano, ya que es complicado encontrar un equilibrio real entre la economía y el desarrollo. 

La expansión de epidemias causadas por el tráfico ilegal y la combinación de especies silvestres en ecosistemas a los que pertenecen, pueden generar una especie invasora letal que cree daños graves. Además el consumo de ellos puede generar nuevas enfermedades. Por ejemplo, aunque aún no se sabe cómo se ha desarrollado la Covid-19, se sabe de dónde procede: mercados de fauna silvestre que juntan especies nuevas que antes no convivían. 

Cómo frenar la pérdida de biodiversidad

La ONU lleva unos años trabajando para frenar la pérdida de biodiversidad y el cambio climático con el fin de dejar a las generaciones futuras un planeta habitable y con recursos. Por ello, se han elaborado diferentes planes para encontrar el equilibro:

  • Ecosistemas terrestres: Proteger y promover actividades sostenibles, utilizar los bosques con moderación y frenar en la medida de lo posible la desertificación con el fin de proteger la biodiversidad. 
  • Ecosistemas submarinos: Usar todos los ecosistemas acuáticos de forma responsable, no usar la pesca de arrastre y fomentar las prácticas pesqueras sostenibles. Evitar la sobreexplotación de los fondos marinos es algo esencial para la humanidad. 

Más allá de estos compromisos, cada vez son más las personas que deciden sumarse a esta causa y combatir la pérdida de biodiversidad. Algunas de las medidas que se están poniendo en marcha para una mejor gestión ambiental son: eficiencia energética a través del consumo responsable, reciclar en casa, transición ecológica basadas en políticas como el Pacto Verde Europeo, usar transporte público o caminar. Frenar la pérdida de biodiversidad y cambio climático está en la mano de todos. 

Fuente: EcoInteligencia