Cultura/Humanidades

El cementerio de mascotas del siglo I de Berenice (Egipto)

Entre los animales enterrados hace 1.900 años en un cementerio de Egipto han sido identificadas unas mascotas. Este sorprendente hallazgo muestra que los humanos tenemos una profunda necesidad de la compañía de los animales desde la antigüedad.

Los animales enterrados en los siglos I y II a las afueras del antiguo puerto de Berenice Troglodytica, en la costa egipcia del mar Rojo, son mascotas que murieron por causas naturales y no fueron sacrificados con fines religiosos, asevera la arqueóloga artífice del descubrimiento Marta Osypinska en un comentario publicado en LiveScience.

El cementerio de animales, descubierto en el 2011, cuenta con 585 esqueletos, de los cuales 536 pertenecen a gatos, 32 a perros y 15 a monos. Asimismo, se han hallado los restos de un zorro y un halcón. Ninguno de ellos fue momificado y, además, algunos fueron colocados en ataúdes improvisados. Por ejemplo, un perro estaba envuelto en una estera de hojas de palma y alguien había colocado cuidadosamente dos mitades de una vasija grande (ánfora) sobre su cuerpo. En otro caso, un mono macaco fue enterrado con tres gatitos, una canasta de pasto, tela, fragmentos de vasija (uno de los cuales cubría a un lechón) y dos conchas muy hermosas del Océano Índico apiladas contra su cabeza.

Aunque la mayoría de los animales pudieron ser útiles cazando ratones o cuidando los hogares, algunos eran demasiado débiles como para mantenerlos, atendiendo al menos a una razón práctica. Así, entre los perros había animales desdentados por la vejez y tres de ellos eran de un tamaño menor que el de los gatos. Además, algunos de los gatos usaban collares, a veces muy preciosos y exclusivos.

La identificación como mascotas de los animales enterrados en Berenice socava la idea de que en la antigüedad los animales se utilizaban solo para ayudar. 

El puerto de Berenice estaba en el fin del mundo. Era un pedazo del mundo vacío y hostil. Los comerciantes venían aquí para traer bienes exclusivos al Imperio Romano, lo que se traducía en un viaje tan largo y difícil para ellos que viajaban con sus mascotas: un perro, un mono traído de la India, o gatos.

Los resultados del análisis de los restos fueron publicados por Osypinska y sus colegas el 26 de enero de 2021 en la revista World Archaeology.

Fuente: RT