Cultura/Humanidades

¿Te conviene ser minimalista?

El minimalismo es la tendencia a reducir nuestras posesiones materiales a lo más esencial. 

El minimalismo prioriza el tener menos y el tener más: menos espacio, casas más pequeñas, menos muebles, menos ropa, menos posesiones… pero también más tiempo y más libertad…

Probablemente nunca has oído hablar de esto pero los siguientes conjuntos de retos y las razones expuestas para “completarlos” tal vez te hagan reflexionar sobre si te conviene o no aplicar esta “filosofía” en tu día a día.

Pequeños “retos” minimalistas

Ideas como estas ya las han puesto en práctica muchas personas por todo el mundo, pero las normas y los retos para ti los pones tú. Es muy posible que algunas ya las hagas. 

  • Reto 333: Intenta vivir con 33 prendas durante 3 meses. En esas prendas debes contar todo lo que uses para vestir dentro y fuera de casa (incluyendo zapatos y complementos como collares, cinturones o anillos). No contabilizes la ropa interior. Este reto sirve para darte cuenta de que no necesitas tanta ropa como pensabas y de que los demás se fijan menos en nuestra ropa de lo que se suele creer. Pero por otra parte… ¿qué importa si lo hacen?
  • Durante un mes descarta cada día una posesión: ropa, zapatos, libros, electrodomésticos, utensilios de cocina, adornos… Cuando te fuerzas a buscar cosas que te sobran, suelen salir más cosas de las que uno imagina. Puedes venderlas o donarlas.
  • Piensa al comprar: Antes de comprar, pregúntate qué valor aporta a tu vida. No compres por impulso o, al menos, sé consciente de cuándo lo haces. Retrasa la compra un día. Tal vez en ese día descubres que no era tan importante en tu vida y te liberas de esa necesidad. Si compras cosas porque crees que te van a hacer más feliz, ya deberías haberte dado cuenta de que casi nunca funciona. Comprar cosas que no necesitas es la mejor forma de hacerte infeliz y, a la vez, destrozar el planeta. Mucho más importante que deshacerte de cosas inútiles es dejar de comprar cosas que realmente no necesitas (aunque sean útiles).
  • Revisa y dona tus libros y ropa: Cuando termines un libro, no lo guardes (salvo excepcionalmente si lo quieres releer o consultar). Haz que circule. Revisa tus libros, encuentra alguien que los quiera o dónalos a una biblioteca. Los libros y la ropa suelen guardarse incluso aunque no se piensen volver a usar.
  • Disminuye tu vida digital: Desconecta el móvil totalmente durante un día. El reto no es dejar totalmente el móvil o las redes sociales para siempre, sino demostrarte —y sentir— que no eres dependiente de todo eso. Una forma es reducir su uso y restringirlo por temporadas. Reflexión: ¿A qué dedicas el tiempo que antes dedicabas a estar conectado?
  • Observa si tu mente está centrada en lo que estás haciendo (mindfullness): Si estás comiendo, estás comiendo, no mirando el móvil. Si estas charlando con alguien, no estés pendiente de la TV o de otra cosa. ¿Mirar el móvil constantemente te aleja de los que tienes cerca? Y… ¿de tu propia vida?
  • Reduce tu colección de algo, más de lo que te gustaría: zapatos, cosméticos, productos de limpieza, libros, ropa, un cuadro… Este reto no trata de dar lo que te sobra, sino de dar algo que te duela, aunque sea un poquito. Ahí es donde descubrirás que eres libre de esas posesiones. Dona algo que te esclavice, algo que creas que realmente necesitas. En cambio, conserva lo que te permita mayor libertad, aquello que no te importará perder. 
  • Sé crítico con la publicidad: Piensa en qué dice el anuncio y en qué no dice. ¿Qué impactos ambientales no aparecen en la publicidad? ¿Esconden sufrimiento animal? ¿De verdad la gente del anuncio es tan feliz o están actuando? ¿Cómo afecta ese producto a tu salud?
  • Usa lo viejo: Descubre que aunque la ropa o los zapatos estén gastados o incluso tengan agujeros siguen siendo (casi siempre) útiles y cumpliendo su misión principal. Lo viejo suele seguir siendo útil y merece elogios. Libérate del qué dirán. En este reto también entra conservar o arreglar lo que tienes antes de sustituirlo por algo nuevo, incluso aunque sea más caro: muebles, coches, ordenadores, teléfonos, electrodomésticos…

¿Qué vas a conseguir?

  • Tendrás cosas útiles y que tengan sentido para ti. Te habrás deshecho de lo que te sobra, de lo que te da trabajo o te estorba. Lo importante es que lo que tengas, sea importante para ti y te haga feliz.
  • Ganarás tiempo, espacio y evitarás molestias. Recuerda que muchas de las cosas que tienes, te quitan tiempo y requieren de tu energía para cuidarlas.
  • Ganarás dinero para las cosas que para ti sean importantes. Si compras menos cosas innecesarias, puedes usar tu dinero de forma más inteligente. Por ejemplo, para comprar cosas de más calidad y mayor duración, o bien, para emplear el dinero en otras causas (asociarte a ONG, colaborar en proyectos…).
  • Aprenderás que los objetos no te hacen mejor persona ni más valiosa. Eres igual de valioso tengas lo que tengas. Te centrarás en ser más y mejor, en vez de en tener más.
  • Avanzarás como ecologista. 
  • Divulgarás valores importantes en tu entorno. Enseñarás a tus hijos, familiares, amigos o vecinos a valorar lo importante. Los niños aprenden por el ejemplo y verán así más natural desde jóvenes cosas como tener menos juguetes, no tener cosas repetidas, usar menos tecnologías, ser críticos con la publicidad…

Basado en un artículo original de Pepe Galindo en BlogSOStenible